El dato que llamó la atención de los agentes fue el precio. El vendedor ofrecía el dispositivo por $850.000, una cifra considerablemente menor a su valor real de mercado, lo que fortaleció las sospechas sobre el origen del aparato.
Al profundizar las averiguaciones, los efectivos identificaron al responsable de la publicación: un trabajador del área de limpieza del propio Hospital de Clínicas.
El operativo encubierto que permitió recuperarlo
Con autorización de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 47, a cargo de Marcelo Solimine, y del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 16, encabezado por Mariano Iturralde, se dispuso una estrategia de "compra controlada" para recuperar el equipo y reunir pruebas contra el sospechoso.
Para ello, una agente policial creó un perfil falso y simuló estar interesada en adquirir el dispositivo. Tras varios intercambios de mensajes, se acordó un encuentro en la Plaza Houssay, ubicada a pocos metros del Hospital de Clínicas.
la bomba robada
La bomba de infusión recuperada por la policía. (Foto: La Policía de la Ciudad)
El sospechoso llegó al lugar con la bomba de infusión escondida dentro de una mochila y se reunió con la supuesta compradora. Una vez que se confirmó que el equipo era el buscado, los efectivos que participaban del operativo intervinieron y concretaron la detención.
Qué pasó con el acusado
Tras el procedimiento, el empleado fue trasladado a una dependencia policial y quedó imputado en una causa por hurto.
Además del secuestro de la bomba de infusión, la Justicia ordenó incautar el teléfono celular del acusado, que será peritado para determinar si existen otros elementos de interés para la investigación.
Las autoridades también buscan establecer si el sospechoso actuó por cuenta propia o si existen otras personas involucradas en la maniobra. Mientras tanto, el equipo médico recuperado será sometido a las verificaciones correspondientes antes de ser reintegrado al hospital.