Y agregó: "esto nos va a permitir dar lo mejor de cada uno en cada momento, sin perdernos nada de lo que va sucediendo en nuestras vidas".
"La piedra fundante del mindfulness es la meditación. Funciona en el lugar que estemos, cerrando los ojos, respirando varias veces profundamente, trabajando en el sistema simpático y parasimpático para la relajación", explicó Federico.
Y añadió: "esto hace que nuestro día comience diferente. Si repetimos ese hábito antes de una reunión o cuando terminamos nuestro día de trabajo, nos permite estar más sumergidos en el ser".
"Capacitamos a muchas empresas a nivel local y muchos países de Latinoamericana en prácticas de mindfulness. Tener un espacio de meditación en el ambiente del trabajo permite cambiar el clima laboral muchísimo", subrayó el especialista.
Y concluyó: "esta práctica reduce muchísimo el stress laboral y aumenta nuestra capacidad de perspectiva. Promueve un equilibrio y mejora nuestro rendimiento, ante un cambio constante de los sentimientos y sensaciones".