La clave está en la experiencia
Es imposible saberlo, pero sí una forma de enfrentar y ganarle a la automatización que en algún momento se hará popular, es el rol protagónico de la experiencia.
Por ejemplo, los negocios instagrameables, que ya hablamos en este espacio, responden a esto. Se trata de locales donde la comida es secundario y se prioriza lo exótico, raro y curioso de la experiencia para que el consumidor saquen fotos y lo comparta en sus redes. Por ejemplo, unos wafles con forma de pene.
Digamos que este tipo de tecnología se volverá una gran amenaza y una gran oportunidad, en virtud de la creatividad, ingenio y rapidez en reinventarse de los emprendedores para sacar provecho y no quejarse de los cambios vertiginosos de este mundo incierto que estamos viviendo.
Y ni hablar cuando inventen el robot parrillero, ahí sí habrá un lindo debate. Mientras tanto, ojos abiertos para ver esto que pasa en el mundo y cómo anticiparse para no quedarse afuera y sufrir las consecuencias.