Y remarcó: "Sólo escribo para detener ese tiempo y volar entre las cartas. Escribo para ver si te quieres cambiar el disfraz por uno de estrella fugaz, para verte más cerca. Para saber qué estas cartas llegan y si cuando tililas en la noche, es porque escuchas mis rezos".
"Sigue brillando, mi niña, que la noche asoma nuestras almas a las ventanas y podemos rozar tu pelo como una caricia, como una bicicleta estelar con rueditas que viaja, como mariposas que confunden a los amantes, como señales que caen en forma de gotas sobre mi cara, lágrimas dulces, mi amor", precisó Benjamín.
Y cerró: "Con toda mi fe en la profundidad de tu mirada y en el abrazo eterno que algún día nos daremos".