Los peritos determinaron, tras las tareas investigativas, que el cantante de cumbia dio positivo de marihuana y cocaína en sangre mientras conducía a 139 kilómetros por hora en un tramo en el que la velocidad máxima era de 80.
El Pepo estaba imputado por los delitos de "homicidio culposo sextuplemente agravado por la conducción imprudente, negligente y antirreglamentaria de un vehículo con motor, conducir bajo los efectos de estupefacientes y alcohol en sangre, a un exceso de velocidad de más de 30 km/h. de la velocidad máxima permitida en el lugar, por mediar culpa temeraria y por ser más de una las víctimas fatales".