Definir los objetivos del negocio
Es muy importante conocer los objetivos del negocio. ¿Qué se quiere lograr? ¿Cómo se proyecta la marca en un futuro? Establecer metas cortas y a largo plazo es un requisito básico de todo plan de comunicación.
Un buen consejo es, para cada objetivo: estipular una intención, una medida y un plazo. De esa forma será mucho más fácil chequear si se han cumplido y medirlos en el tiempo.
Plantear una identidad de marca creativa
Es necesario tener una identidad original, exclusiva y creativa. Plantear una marca distinta a las demás.
Muchas veces esto es difícil por la gran saturación de oferta que se pueda encontrar dentro del mismo segmento de consumo. Pero es fundamental presentar, al menos, un distintivo que tenga el propio negocio en relación a los que venden lo mismo. Una buena pregunta guía es: ¿Por qué debería el consumidor comprar en mi negocio y no en el de al lado?
Solicitar ayuda profesional para la creación de contenidos
Un vendedor de equipos musicales, una diseñadora de indumentaria o un contador, no necesariamente tienen conocimientos de marketing y comunicación.
En tal sentido, del mismo modo en que se le paga a un escribano para escriturar una propiedad, un publicista, redactor, diseñador gráfico, animador o productor audiovisual será la persona ideal para encargarse de los contenidos de una red social.
Intentar tomar las riendas sin haber tenido clases o asesoramiento profesional puede ser un arma de doble filo que impacte en la imagen del negocio negativamente.
Hacer pautas pagas
Además de la creatividad y el profesionalismo en el startup de las redes y su puesta en valor, muchas veces es necesaria “una ayudita”.
Desarrollar una pauta paga es una buena alternativa si se busca un posicionamiento rápido. Afortunadamente, las redes sociales como Facebook e Instagram presentan un panel muy sencillo de manejar y gestionar. Permiten identificar al público objetivo por sexo, edad, posición geográfica y variables blandas. Asimismo, el presupuesto se puede controlar por montos fijos.
Trabajar el posicionamiento orgánico
Solo pagando, no se puede triunfar. La fidelidad de los clientes, los “leads”, y las notas de prensa espontáneas levantadas por el clipping no se pueden comprar. El posicionamiento orgánico es la verdad del negocio, y puede resultar, tal vez, el factor más importante de toda la imagen.
Establecer estrategias de prensa y vínculos con influencers
“No estamos solos”, dice la famosa frase. Es necesario que la marca tenga contacto con el exterior. Y el exterior, en este caso, es un universo digital lleno de personas que influencian a sus seguidores para seguir una marca, comprar sus productos o saber más sobre ellos.
Lo mismo ocurre con los medios de comunicación, ya sean tradicionales o digitales. Es necesario desarrollar estrategias de prensa y acuerdos con influencers para demostrarle a los consumidores que la marca tiene un lugar ganado en su segmento.
Tener un plan de comunicación de crisis
Los problemas simplemente ocurren. En todos los ámbitos de la vida, y la mayoría de las veces de forma inesperada.
En el mundo del marketing lo inesperado no debería existir. Un plan de comunicación de crisis es una estrategia pensada ante una serie de eventos desafortunados que podrían ocurrir en relación a la marca, o típicas del segmento.
¿Cómo se respondería ante una acusación, comentario de insatisfacción o escándalo con la prensa? Cuando eso suceda, no habrá tiempo de pensar en la solución.
Fomentar el engagement
El engagement es la participación o “enganche” que tienen los seguidores con las propuestas que va desprendiendo el negocio.
Una buena forma de medirlo es contando los likes que recibe un posteo o analizando qué tipos de comentarios fomenta. El contenido de una red social debe ser motivante para sus seguidores. Debe convocarlos a participar, a ser parte de la marca y del proyecto. Caso contrario, dejarán de seguir la cuenta.
Controlar el feedback
La marca debe tener un contacto fluido con los consumidores que se comunican para preguntar cosas o manifestar situaciones.
Las respuestas de mensajes, la información verificada ante consultas y la velocidad en la atención y el asesoramiento, son factores muy valorados por los seguidores. De hecho, son los motivos por los que eligen comunicarse a través de una red social en vez de una línea telefónica: quieren ser atendidos rápidamente.