El nuevo organismo forma parte de la poderosa federación coreana de sindicatos (FKTU).
"Lo que está en juego son mucho más que los salarios", dice Ko Jee-hun, el vicesecretario general del sindicato. "Pedimos comunicación y que se escuche nuestro voz. No solo somos componentes", asegura.
Los folletos que reparte contienen varios personajes abordando cuestiones como las vacaciones, las pausas para comer o la jubilación anticipada.
El fundador de Samsung, Lee Byung-chul, que murió en 1987, era un férreo oponente de los sindicatos y prometió que nunca los permitiría "mientras no me caiga el polvo en los ojos".
Unos documentos filtrados en 2012 por un diputado surcoreano revelaron que los directivos de Samsung tenían instrucciones para controlar al "personal problemático" que intentara crear sindicatos.
"Para evitar reclamaciones sobre prácticas laborales injustas, despidan a los organizadores clave antes de que haya un sindicato", decían los documentos.