Con la creación -anunciada a mediados de junio- de una moneda digital que ofrece un modo de pago fuera de los circuitos bancarios tradicionales, Facebook pretende sacudir el sistema financiero mundial.
Esta moneda virtual, cuyo lanzamiento está previsto para mediados de 2020 si es autorizada por los reguladores, será administrada por la asociación Libra, con sede en Ginebra.
El consorcio encargado de asegurar la gobernanza de la futura moneda debía tener 28 miembros fundadores, y alcanzar luego el centenar, había dicho a fines de septiembre el director general de la asociación Libra, Bertrand Perez.
El proyecto provoca un creciente rechazo por parte de muchos reguladores y gobiernos, como el de Estados Unidos y algunos en Europa, preocupados por la mala reputación de Facebook en materia de privacidad y protección de datos personales, y temen que Libra sea utilizada para engañar al fisco.