La decisión de cancelar Wimbledon tiene como antecedente la edición de 1945 que no se jugó debido a la Segunda Guerra Mundial. "Lo más importante en nuestra mente ha sido la salud y la seguridad de todos los que se unen para hacer que Wimbledon suceda: el público en el Reino Unido y los visitantes de todo el mundo, nuestros jugadores, invitados, miembros, personal, voluntarios, socios, contratistas y residentes locales, así como nuestra responsabilidad más amplia ante los esfuerzos de la sociedad para abordar este desafío global a nuestra forma de vida", señala el comunicado.
La cancelación de Wimbledon motivó además el aplazamiento de toda la gira de césped que debía comenzar el 8 de junio y que incluía los torneos ATP de Hertogenbosch, Stuttgart, Queens, Halle, Mallorca y Eastbourne, y los de la WTA de Hertogenbosch, Nottingham, Birmingham, Berlin, Eastbourne y Bad Homburg.
Asimismo, la Federación Internacional de Tenis (ITF según sus siglas en inglés) canceló todo tipo de torneo, en una restricción que incluye a los Futures masculinos y femeninos, el circuito de Juniors, el tenis sobre silla de ruedas y los torneos Seniors, respectivamente.