El 1 de marzo de 2023 ocurrió un hecho sin precedentes en Gran Hermano cuando un fallo eléctrico masivo alteró el aislamiento de los participantes y puso en alerta a la producción del programa.
Un episodio inesperado provocó un simbonzo dentro de la casa de Gran Hermano. Los detalles del caso.

Apagón total en Gran Hermano: el episodio que generó shock en la casa
El 1 de marzo de 2023 ocurrió un hecho sin precedentes en Gran Hermano cuando un fallo eléctrico masivo alteró el aislamiento de los participantes y puso en alerta a la producción del programa.
El incidente fue el resultado de una falla en el sistema interconectado nacional de Argentina, provocada por un incendio que afectó las líneas de alta tensión y derivó en la salida de servicio de la central nuclear Atucha I.
El apagón fue consecuencia de la ola de calor e impactó de forma directa en la casa más famosa del país, generando momentos de incertidumbre y riesgo técnico.
El evento se desarrolló a través de dos cortes de luz consecutivos que obligaron a activar protocolos de seguridad de emergencia.
El primero de ellos sorprendió a los jugadores mientras se encontraban en el patio de la casa, lo que derivó en la orden inmediata de que todos se trasladaran a las habitaciones.
Sin embargo, el punto de mayor tensión se produjo debido a una falla en el sistema de seguridad: al interrumpirse el suministro eléctrico, las cerraduras de la entrada fallaron y la puerta principal se abrió automáticamente.
Este error técnico permitió que los participantes observaran el acceso principal abierto, lo que desató especulaciones sobre posibles movimientos de personas hacia el exterior o el interior de la casa.
A pesar de que la casa cuenta con sistemas de respaldo, hubo un retraso de varios segundos antes de que el grupo electrógeno lograra restablecer la energía de emergencia.
Durante ese periodo de oscuridad total, las reacciones de los participantes oscilaron entre la preocupación y la incredulidad.
Mientras Lucila La Tora intentaba averiguar si las cámaras seguían operativas, Romina Uhrig bromeó ante la situación comentando que se “quemarían la tele y la heladera”.
En paralelo, Marcos Ginocchio vivía el momento de mayor desconexión al encontrarse dentro del confesionario justo cuando la transmisión oficial se fue a negro.
Para evitar que se rompiera el aislamiento y que los jugadores comprendieran que se trataba de un problema a nivel nacional, la producción intervino de manera tajante a través de los altavoces.
Ante las conversaciones de los participantes sobre lo sucedido, se escuchó una voz que les ordenó “cambiar de tema” de forma inmediata.
Esta directiva buscó silenciar cualquier debate sobre el apagón y mantener el hermetismo de la competencia, a pesar de que la realidad externa logró vulnerar físicamente las barreras del reality a través del sistema eléctrico.