La decisión que destapó lo que realmente pasaba con el nene de 2 años
Con la sospecha inicial de un posible abuso, Luciana llevó al pequeño al Hospital de Niños Zona Norte, donde los médicos realizaron una evaluación completa. Si bien descartaron lesiones físicas, avanzaron con estudios toxicológicos.
El resultado fue contundente: el análisis de orina dio positivo de cocaína. El diagnóstico generó conmoción tanto en la familia como en el equipo de salud, que decidió mantener al niño en observación.
La confesión del padre
Tras conocer el resultado, la madre apuntó contra su expareja, a quien describió como consumidor. Según su relato, el hombre le habría reconocido que no pudo dormir por el comportamiento del bebé, lo que reforzó sus sospechas: cree que le dio la droga para intentar tranquilizarlo.
Además, señaló que el padre incumplió el acuerdo de devolución del menor y lo retuvo más tiempo del pactado.
La situación escaló aún más cuando la joven aseguró haber recibido amenazas por parte del padre del niño. Frente a esto, anunció que realizará la denuncia formal: “Quiero que pague por lo que hizo, que lo metan preso”, expresó.
La intervención de la Justicia será clave para determinar responsabilidades y definir medidas de protección.
El menor continúa internado bajo observación médica. Según su mamá, logró alimentarse y descansar, aunque seguirá siendo monitoreado.