Desde su nueva posición, Galperín indicó que continuará enfocado en aspectos estratégicos clave: "Desde mi rol como Executive Chairman, seguiré muy involucrado en MELI. Mi enfoque estará puesto en la estrategia, la evolución del producto, la cultura, decisiones de asignación de capital, algunos proyectos puntuales y en cómo continuaremos aplicando la inteligencia artificial para transformar nuestro negocio y nuestra empresa".
En ese mismo mensaje, destacó la trayectoria de quien será su reemplazo: "Estoy absolutamente convencido de que Ariel Szarfstztejn es la persona indicada para liderar esta nueva etapa como CEO de MELI. Ari estudió en la Universidad de Buenos Aires e hizo un posgrado en Stanford. Se unió a MELI en el 2017 y comenzó en Estrategia y Nuevos Negocios, luego lideró el desarrollo de nuestra red logística en toda América Latina y, durante los últimos tres años, ha dirigido exitosamente nuestro Marketplace. Posee la capacidad, el liderazgo, la confianza del equipo y, fundamentalmente, la cultura necesaria para guiar a MELI por muchos años más".
Con 53 años, Galperín explicó que su decisión tiene una motivación personal, pero también responde a una necesidad de renovación dentro de la compañía. "Sé que Ari, junto al talentoso equipo que me ha acompañado, tiene todo lo que se requiere para que MELI siga creciendo fuertemente en las próximas décadas, continuando nuestra misión democratizadora del comercio electrónico y los servicios financieros en la región", sostuvo.
Además, reveló que venía evaluando este paso hace tiempo: "Tomé esta decisión después de evaluarla durante muchos años. Cuando cumplí 30, pensé que tomaría este paso a los 40. Cuando llegué a los 40 pensé que sería a los 45. Cuando cumplí 50, pensé que era mejor no hacer más pronósticos! Pero hace un par de años comprendí que era el momento de decidir, aplicando el mismo principio que ha guiado mis decisiones más difíciles desde que fundé MELI en 1999: priorizar siempre lo que es mejor para la compañía, más allá de mis sentimientos personales".
Cabe recordar que en febrero de este año, tras otro balance que superó las expectativas del mercado, Galperín vendió 150.000 acciones de la empresa por un valor estimado de US$326,9 millones, en una operación autorizada por la SEC. Según Forbes, su patrimonio neto se multiplicó por cinco en los últimos cinco años y hoy se ubica en los US$10.000 millones, colocándolo entre las 500 personas más ricas del planeta.
Galperín cerró su comunicado con una mirada optimista sobre el presente y el futuro de su empresa: "Hoy MELI atraviesa uno de sus mejores momentos: en escala, crecimiento, rentabilidad, posicionamiento estratégico, financiero, tecnológico y de mercado. Las oportunidades que tenemos por delante son prácticamente ilimitadas, y contamos con un equipo con la capacidad, la cultura y la ambición necesarias para aprovecharlas al máximo".
"Siempre me gustó hacer las cosas un poco distintas; pensar y actuar diferente. Y si bien fue una decisión muy difícil, la tomé porque estoy convencido de que esta transición es un paso fundamental para que MELI no solo siga siendo la empresa más dinámica e innovadora de América Latina", concluyó.