La ausencia de un testamento obligó a la Justicia británica a intervenir para determinar el futuro de una de las mayores fortunas surgidas de la exitosa banda que marcó a toda una generación.
De esta manera, el pequeño Bear quedó como el heredero exclusivo de los más de 21 millones de libras, mientras la administración de los fondos permanecerá bajo supervisión hasta que alcance la mayoría de edad.
La decisión judicial vuelve a poner en el centro de la escena la dramática historia del cantante británico, cuya inesperada muerte sigue provocando conmoción entre millones de fanáticos alrededor del mundo.