Por suerte, un grupo de vecinos avistó el extraño suceso y alertaron a los gritos a la ambulancia, que ya se encontraba unos 30 metros más adelante en la calle. Además de la asistencia de los teanseúntes, un conductor que por allí pasaba detuvo su auto y descendió del vehículo para frenar el avance de la camilla, que continuaba rodando por la pendiente moderada de la calle.
"Actuaron rápido. Los enfermeros lo cargaron enseguida y se fueron", agregó el mismo testigo en una radio local. "Había mucha gente alrededor. Además un hombre frenó en la mitad de la calle. Frenó el auto y salió corriendo".
Una vez que logaron subir la camilla a la ambulancia, el persona de salud pudo continuar rápidamente su traslado hacia la clínica céntrica. El paciente, por su parte, no habría sufrido lesiones a causa del insólito episodio.
Fuente: Crónica