Expertos en real estate subrayan que la reaparición de la casa en el mercado coincide con señales de reactivación en el segmento de alta gama porteña. Cuando los billetes vuelven a circular entre compradores extranjeros, propiedades con pedigree histórico como la Casa Salvadori dejan de ser solo nostalgia para convertirse en activos codiciados: inversión, imagen y puerta de entrada a la elite local.
Los vecinos, siempre protagonistas, no se quedan atrás: algunos celebran la posibilidad de renovación y nueva vida para la mansión; otros temen la destrucción del carácter original si llega un comprador que prefiera demoler y levantar algo “a la moda”.
La preocupación de su baja de precio también sacude al barrio y a las masiones de época, que se cree no podrán pedir cifras exorbitanrtes si las quieren vender.
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