Tras seguir al animal, vieron que Ben Franklin dejó el muñeco debajo de un escritorio donde encontraron los otros juguetes que habían desaparecido.
"Las instalaciones están cerradas, así que sabíamos que era bastante simple descubrir que era Ben. Cuando vio los juguetes, pensó que todos le pertenecían", contó el subdirector de la policía de Franklin, James Mil, a 'Boston 25'.
Ben Franklin es un perro de terapia que utilizan para "consolar a personas que sufren". "Visita escuelas y pasa tiempo con niños en crisis. Se tiene ganada a toda la comisaría. Es como ese tipo que se presenta en la fiesta y todos lo aman. Y en serio, si Ben entra, es como un rayo de sol", comentó James Mil.