Su deseo era que la música tuviera un lugar central. En particular, pidió que sonaran canciones de Bad Bunny, uno de sus artistas favoritos. La idea contrastaba con la solemnidad habitual de este tipo de ceremonias y reflejaba la intención de que sus seres queridos lo recordaran a través de las cosas que disfrutaba en vida.
Pero eso no fue todo. El streamer también pensó en la comida que quería compartir con quienes fueran a despedirlo. En tono distendido, pidió que no sirvieran tamales y propuso que hubiera pizza.
Incluso dejó planteada una diferencia entre los invitados: “A los invitados top y a los que fueron mis amigos en vida, Pizza Hut. A los otros, Little Caesars”, dijo, mientras explicaba que dejaría dinero para comprar la comida.
Otro de los detalles que más llamó la atención fue su pedido de instalar una pantalla enorme para proyectar sus series, películas y momentos favoritos. Quería que quienes lo recordaran pudieran reencontrarse con una parte de su mundo, desde el anime hasta los superhéroes y el fútbol.
“Una televisión enorme transmitiendo los mejores capítulos de Naruto, de Dragon Ball, las mejores películas de Harry Potter y los mejores momentos de Messi, mientras suena Bad Bunny en otra sala”, enumeró.
El Komanche también imaginó cómo reaccionarían sus amigos al ver ese contenido durante la despedida. “El que me conoce, se va a sentar a ver esa pantalla y va a sentir que está viendo una película conmigo. Se va a sentar a ver Spider-Man o Harry Potter y va a sentir que está ahí conmigo”, explicó.
El video volvió a circular después de su muerte y despertó una mezcla de sorpresa, tristeza y desconcierto entre sus seguidores. Sus palabras, pronunciadas semanas antes de su fallecimiento, hoy adquieren una resonancia distinta, aunque no permiten concluir que supiera que iba a morir.
Mientras la comunidad digital continúa recordándolo, sus propias declaraciones dejaron al descubierto cómo imaginaba una despedida a su manera: con música, pizza, sus personajes favoritos y los recuerdos que quería compartir con las personas que formaron parte de su vida.