Según sus palabras, tanto Reina Reech como Ricardo Darín tomaron la situación con humor. "Mi mamá lo primero que me dijo fue: 'Andá a hacerte un ADN con tu papá, a mí no me rompas las bolas', como diciendo: 'Darín y yo, nada que ver, no lo veo hace 20 años'. Y Ricardo, también: muerto de risa", agregó.
Juana relató el encuentro que tuvo con Darín: "Nunca fue un problema para nadie. Mi papá es quien por ahí se sintió un poco afectado, pero no porque a él le diera inseguridad, sino porque tenía miedo de que a mí me confundiera la situación".
El rumor, que comenzó cuando Juana era más joven, generó angustia en su padre, quien temía que la confusión pudiera afectarla emocionalmente. "De que me entrara la duda, porque yo no era tan grande cuando empezó este rumor… Tenía 17, 18 años. Eso lo angustió mucho. ¿Cómo puede haber gente con tan mala intención como para poder plantear esto que puede confundir a una pibita?", concluyó.
La historia de Juana Repetto sigue siendo una mezcla entre la anécdota peculiar y la intriga mediática, marcada por un diálogo abierto y con un tono de incredulidad hacia la mala intención de los rumores que han rodeado su identidad paterna.