Los seis minutos restantes se utilizarán para montar y desmontar el escenario instalado sobre el campo de juego, además de realizar el riego del césped del MetLife Stadium, una tarea considerada clave por las altas temperaturas y por el estado de la superficie, que en varios partidos del torneo fue cuestionada por lucir demasiado seca y lenta.
Lo que sí permanecerá sin modificaciones serán las pausas de hidratación, una medida que la FIFA mantuvo durante todo el campeonato debido al intenso calor registrado en distintas sedes. Como ocurrió en los encuentros anteriores, habrá dos interrupciones, una en cada tiempo.
De esta manera, la organización buscó garantizar que el show no altere significativamente el desarrollo deportivo de una final histórica. Mientras millones de fanáticos esperan ver a Lionel Messi y a la Scaloneta en busca de un nuevo título mundial, el espectáculo promete estar a la altura, pero sin extender el descanso más allá de lo estrictamente necesario.