Las imágenes no pasaron desapercibidas y fueron analizadas en distintos ciclos de espectáculos. Los gestos, las miradas y la incomodidad corporal alimentaron lecturas sobre el momento personal que atraviesa la modelo, que optó por no exponer su versión de los hechos ni confrontar públicamente con el relato que sí brindó su ex pareja.
El hermetismo de Susini también fue tema de debate en LAM (América TV), donde Ángel de Brito aportó un dato que refuerza esa postura. El conductor reveló que intentó comunicarse con ambos protagonistas de la ruptura, pero no obtuvo respuestas. “Le escribí a él y no me contestó. Y a Susini también”, contó al aire, dejando en claro que el silencio de la modelo no se limita a las cámaras, sino que se extiende incluso al contacto privado con periodistas del medio.
Así, mientras Arana eligió enfrentar el tema con palabras, María Susini decidió correrse por completo del discurso público. Una determinación firme que, por ahora, no muestra fisuras y que marca con claridad cómo cada uno transita este nuevo capítulo de sus vidas tras la separación.