HISTORIAS REALES

La historia de Lisa: tiene 11 años, nació con una discapacidad y nada la detiene

Nació con artogriposis múltiple y eso limita toda su movilidad. "Voy a la escuela y saco todo excelente", cuenta. Un documental refleja su vida.
La historia de Lisa: tiene 11 años, nació con una discapacidad y nada la detiene

Lisa insiste, Lisa avanza, Lisa puede. Es conmovedor ver a esta pequeña niña cubana que vive en Miami y que protagoniza un documental que cuenta su historia.

“Para Lisa no hay nada imposible”, fue titulada la historia que fue producida por la argentina Natalia Denegri. “Mi pequeña tiene una condición que se llama artrogriposis múltiple congénita (Grupo de trastornos congénitos raros caracterizados por múltiples contracturas articulares presentes al nacer, que son el resultado de la limitación del movimiento articular en el útero)”, explica Lourdes, la mamá de Lisa.

Esto limita todas sus articulaciones, mi niña no camina, no mueve sus manos", agrega.

Así vive Lisa

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"Hace algunos años que conocí a Natalia que estuvo siempre pendiente de nosotras y con su programa logramos mucha ayuda cuando no he tenido trabajo. En estos días afrontó una cirugía muy grande de columna de varias horas. Ahora nos espera una etapa dura, pero ambas daremos pelea para que mejore. Vamos a estar alrededor de un mes entre el hospital y el instituto de recuperación. Quiero agradecer a todas las personas que siempre nos ayudan y rezan por ella”, explica Lourdes.

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Tengo once años. Mi mamá me levanta a la mañana para cepillarme los dientes y cambiarme, ponerme la ropita, los zapatos. Me voy a la escuela y me saco todo excelente. Yo puedo jugar con muchas cosas con mi boquita”, dice la nena.

“Todos los días hay que llevarla a la terapia para que sus movimientos no se detengan, los pocos que tiene, y así pueda seguir avanzando día a día. Ella depende mucho de su boquita, casi totalmente. Pero nada le resulta imposible. Si quiere algo busca la alternativa para lograrlo. De la sala al cuarto se traslada deslizándose, moviéndose, no quiere que la toque. Tiene un gran amor propio. Cuando se tiene que higienizar va sola al baño. ‘Mami ya estoy aquí, ya llegué’, me dice. Por ejemplo, no espera a que le alcance una cookie para comer, le acerco el plato y ella la toma con su boquita. Lo mismo si tiene sed. Cuando estoy triste me dice ‘no te preocupes mamá que todo se va a solucionar’. Ella en sí misma es una muestra de que se puede. Sabe que no camina, pero no se deprime. Así es ella, una luchadora”, relata Lourdes, orgullosa de su hija.