Inicialmente, la causa de la muerte fue catalogada como "diferida", indicando que después de la autopsia no se pudo determinar la razón del fallecimiento. Sin embargo, la Oficina Forense posteriormente actualizó el caso, clasificándolo como un "violencia homicida", revelando así la naturaleza trágica y violenta de este crimen atroz. La severidad de las heridas que presentaba Mooney dificultó la determinación precisa de la causa del deceso.
Hasta la fecha, no se han realizado arrestos en relación con este espeluznante homicidio, lo que ha intensificado las preguntas y la incertidumbre en torno al caso. La comunidad espera ansiosa por el esclarecimiento de este crimen brutal y por la captura del o los responsables, mientras la ciudad de Los Ángeles llora la pérdida de una joven mujer que tenía toda una vida por delante.