Bajo la apariencia de un trabajo legal y seguro, Hermógenes queda atrapado en un sistema de esclavitud moderna, donde la voluntad y el abuso del empleador anulan su libertad y dignidad. Esta historia pone en primer plano la relación entre patrones y empleados, con un estilo descarnado y sin concesiones que invita a reflexionar sobre las injusticias que persisten en el mundo laboral.
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La narrativa se inspira en situaciones reales, en especial en casos llevados por el abogado Elías Neuman, quien defendió a personas que enfrentaron abusos laborales y que, en circunstancias extremas, cometieron actos desesperados. En este sentido, El patrón se convierte en una especie de radiografía de la esclavitud moderna, mostrando cómo las estructuras de poder pueden llevar a la explotación más brutal.
Actuaciones que resaltan la crudeza de la historia
El elenco, encabezado por Joaquín Furriel y Luis Ziembrowski, aporta una gran profundidad a la historia. Furriel, en el papel de Hermógenes, consigue transmitir con realismo la sumisión y desesperación de un trabajador atrapado en un sistema opresivo. A través de su actuación, el espectador puede sentir la angustia de un hombre que, debido a la falta de opciones, queda subyugado a las órdenes de un patrón despiadado.
Por su parte, Luis Ziembrowski encarna con precisión a Don Latuada, el dueño de la carnicería, que representa a un tipo de empleador cruel y manipulador. Su actuación es implacable, mostrando la cara menos visible del abuso de poder. A estos dos grandes intérpretes los acompañan otros nombres importantes del cine argentino como Guillermo Pfening, Mónica Lairana, Germán de Silva, Victoria Raposo, y Andrea Garrote, quienes, a través de sus personajes, aportan matices que enriquecen la trama y enfatizan la situación de Hermógenes.
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Por qué ver "El patrón, radiografía de un crimen" en Netflix
Esta película argentina no solo destaca por sus actuaciones y su narrativa cautivadora, sino también porque deja una huella importante en la audiencia, cuestionando las normas de la relación laboral y los límites de la dignidad humana. Las escenas crudas y la intensidad de las actuaciones no solo atrapan, sino que invitan a una reflexión sobre temas que a menudo se ignoran o se minimizan. Además, la interpretación de Joaquín Furriel da una dimensión humana a los trabajadores en condiciones de explotación, haciendo que esta historia se sienta cercana y real.
Para quienes disfrutan de películas basadas en hechos reales o de historias con una fuerte carga social, El patrón, radiografía de un crimen es una opción que no decepcionará. La película invita a preguntarse hasta qué punto pueden llegar los patrones en su abuso de poder y cómo este tipo de situaciones pueden llevar a sus víctimas a actos desesperados. En su conjunto, la película logra ser un reflejo perturbador de los abusos que existen en el mundo laboral, y por eso, es una obra que se queda en la mente mucho tiempo después de que finalizan los créditos.