Es importante no ejercer demasiada presión para que las capas del hojaldre mantengan su estructura y se desarrollen correctamente durante la cocción.
Agregar el azúcar: distribuir los 100 gramos de azúcar de manera uniforme sobre toda la superficie.
Formar las palmeritas: realizar dos pliegues desde cada extremo hacia el centro. Agregar una pequeña cantidad de azúcar en la parte central y superponer un lado sobre el otro para formar el rollo característico.
Cortar y acomodar: emparejar los extremos de la masa y cortar rodajas de aproximadamente un centímetro de ancho.
Colocarlas sobre una placa cubierta con papel manteca o una plancha de silicona, dejando espacio entre cada pieza.
Hornear: espolvorear un poco más de azúcar por encima y cocinar en horno precalentado a 180 °C durante 10 a 15 minutos, hasta que estén doradas.
Consejos para que salgan perfectas
No aplastar demasiado la masa: el hojaldre necesita conservar sus capas para lograr volumen y una textura liviana.
Respetar los pliegues: la forma característica se obtiene realizando dos dobleces desde cada extremo antes de cerrar el rollo.
Agregar azúcar antes del cierre: ayuda a unir la masa y favorece la caramelización durante la cocción.
Desmoldar en caliente: si la placa no tiene papel manteca, conviene retirar las palmeritas apenas salen del horno para evitar que el caramelo se adhiera a la superficie.