En una historia que ha conmovido a la comunidad médica y a los lectores por igual, una joven valiente está enfrentando una batalla extraordinaria contra el síndrome de Wolff-Parkinson-White (WPWS), una rara afección cardíaca congénita. Maggie Jane Colvill, una mujer de 24 años, pasó de creer que tenía ansiedad a enfrentarse a la posibilidad de una cirugía de alto riesgo en cuestión de meses.











