La bielorrusa Aryna Sabalenka, actual número uno del ranking WTA, se manifestó en contra de la participación de mujeres trans en el circuito femenino al considerar que esa posibilidad generaría una desventaja deportiva.
Aryna Sabalenka admitió estar en contra de la inclusión de tenistas trans: "Es un tema complicado. No tengo nada en contra de ellas, pero creo que siguen teniendo una gran ventaja sobre las mujeres".
La bielorrusa Aryna Sabalenka, actual número uno del ranking WTA, se manifestó en contra de la participación de mujeres trans en el circuito femenino al considerar que esa posibilidad generaría una desventaja deportiva.
La tenista expresó su postura en una entrevista con el periodista británico Piers Morgan —recuperada por Agencia Noticias Argentinas— en la antesala de La batalla de los sexos, la exhibición que disputará el 28 de diciembre en Dubái frente al australiano Nick Kyrgios.
En la conversación, Sabalenka argumentó que la inclusión de jugadoras transgénero implicaría una diferencia física significativa respecto de las deportistas cis y alertó sobre las consecuencias competitivas. Según planteó, enfrentarse a rivales con una “ventaja biológica” atentaría contra la equidad del deporte femenino. También remarcó que las tenistas “entrenan toda la vida para alcanzar su máximo nivel” y que medirse ante oponentes “biológicamente más fuertes” no sería justo desde su perspectiva.
Kyrgios respaldó la mirada de su colega y optó por no profundizar: simplemente afirmó que comparte la misma opinión cuando fue consultado durante la misma entrevista.
La normativa vigente de la WTA habilita la participación de mujeres transgénero en sus torneos siempre que cumplan ciertos requisitos: deben acreditar niveles de testosterona por debajo de 2,5 nanomoles por litro durante, al menos, los dos años anteriores a la inscripción, y presentar una declaración que respalde su identidad de género femenina o no binaria según los criterios del organismo.
Por el momento no hay jugadoras trans con presencia destacada en el ranking. El antecedente más conocido sigue siendo el de la estadounidense Renée Richards, quien ingresó al circuito femenino a fines de los años setenta tras haber competido previamente en el US Open masculino, y más tarde se desempeñó como entrenadora en el ámbito profesional.