Quedó claro que la llegada de Lionel Messi al Inter Miami tiene que ver con los deseos de la Pulga de no tener más presiones y empezar a disfrutar del fútbol. Es por eso, que el rosarino pidió que sumen al plantel a su gran aliado.

Quedó claro que la llegada de Lionel Messi al Inter Miami tiene que ver con los deseos de la Pulga de no tener más presiones y empezar a disfrutar del fútbol. Es por eso, que el rosarino pidió que sumen al plantel a su gran aliado.
Es por eso que el capitán argentino pidió como refuerzo a su amigo cercano Luis Suárez. Tras el pedido, el equipo de la MLS empezó las negociaciones y estarían avanzadas.
Hace algunos días, el uruguayo descartó esta posibilidad, pero lo cierto es que en las últimas horas el panorama cambió; Leo y el goleador charrúa podrían volver a jugar juntos.
Suárez se destaca como una de las figuras del Gremio de Porto Alegre, después de su salida del Nacional de Uruguay, donde tiene un contrato hasta el año 2024 y cuenta con una cláusula de rescisión de 70 millones de dólares, que debería ser pagada por el Inter Miami si desean ficharlo.
La dupla Messi-Suárez se destacó por años al frente del Barcelona y los fanáticos se ilusionan con volver a verlos juntos.
Desde la llegada de la Selección Argentina a China, Lionel Messi ha sido el centro de atención. En la antesala del amistoso contra Australia, los fanáticos demostraron su devoción por el astro argentino, utilizando diversas técnicas para llamar su atención. Incluso, uno de ellos logró captar su mirada con una creativa idea.
En Twitter se volvió viral la ingeniosa iniciativa de un seguidor durante una de las salidas del equipo hacia el entrenamiento. Un fanático llevó un cartel con una foto de Mateo Messi, el hijo del medio del capitán argentino, junto con el mensaje "Papá, mírame".
Al percatarse de esto, Messi no pudo contener la risa. Marcos Acuña y Germán Pezzella, quienes se encontraban en los asientos delanteros del micro, también se sumaron a las risas.
Lionel Messi será titular el jueves en el amistoso contra Australia y jugará los 90 minutos frente a casi 70 mil espectadores que llenarán el Estadio de los Trabajadores de Beijing. Así lo confirmó el entrenador Lionel Scaloni durante una conferencia de prensa.