Sylvain Hérenguel, copresidente de la asociación para el futuro del valle de Bourges, expresó su sorpresa y condena: "No esperaba esto. Esperaba que las monjas fueran un poco razonables con el orden público. El problema es que los religiosos decidieron recurrir a la violencia". Hérenguel describió cómo fue atacado por varias personas y arrojado al suelo por los manifestantes. A pesar del conflicto, las monjas finalmente optaron por una postura más pacífica, bloqueando a los manifestantes y cantando mientras lo hacían.
La situación se volvió aún más tensa con la presencia de una decena de agentes de policía en el lugar, quienes intentaban mantener la paz en medio del enfrentamiento entre las dos partes.
El ecogrupo Les Amis de la Bourges ha estado luchando contra la construcción del centro religioso desde junio de 2020, cuando instalaron una Zona de Defensa (ZAD) alrededor del área. Esta acción directa llevó a la suspensión de la construcción en octubre de ese año. Según Hérenguel, las autoridades no han protegido adecuadamente las especies de plantas raras en la zona, incluida una reseda de yaca señalada por la Oficina Francesa de Biodiversidad.
El proyecto, que inicialmente tenía como objetivo construir una basílica con capacidad para 3,500 personas, ha enfrentado críticas constantes por parte de los grupos ambientalistas. La confrontación del sábado resalta las profundas divisiones en la comunidad local sobre la construcción del centro religioso y el equilibrio entre el desarrollo humano y la preservación del medio ambiente. La historia continúa siendo un tema candente en la región, mientras las autoridades intentan mediar entre las partes en conflicto y encontrar una solución que satisfaga a ambas partes.