Desde ese momento no se sabe nada sobre su paradero: La desaparición encendió las alarmas de organismos de derechos humanos, asociaciones periodísticas y autoridades nacionales. La Fiscalía General del Estado de Veracruz abrió una investigación y desplegó un amplio operativo en el que participan fuerzas policiales, personal de la Marina, Guardia Nacional y equipos especializados de búsqueda.
El caso revive además un pasado marcado por la violencia. En 2017, el esposo de la periodista fue asesinado a balazos en un crimen que conmocionó a la región. Tras ese episodio, Guzmán Ramírez abandonó Veracruz por motivos de seguridad y permaneció varios años alejada del estado.
Sin embargo, este año había decidido regresar para fundar su propio medio digital, desde donde realizaba coberturas de problemáticas sociales, denuncias vecinales y temas de interés público. En pocos meses logró construir una importante audiencia local a través de transmisiones en vivo y reportes periodísticos.
Organizaciones como ARTICLE 19 y CIMAC exigieron una respuesta urgente de las autoridades y reclamaron que la actividad periodística de Roxana sea considerada una línea central de investigación.