Mario Andrés Forquera desapareció el 5 de julio y comenzó una intensa búsqueda en Neuquén
La desaparición de Mario Andrés Forquera había generado preocupación entre familiares, amigos y vecinos de la región. El hombre fue visto por última vez el 5 de julio, mientras que la denuncia formal por su ausencia fue realizada tres días después.
Desde entonces, los investigadores desplegaron distintas tareas para intentar establecer dónde se encontraba. La búsqueda incluyó la difusión de sus datos personales y características físicas, además del análisis de información que pudiera aportar pistas sobre sus últimos movimientos.
La Policía de Neuquén difundió una imagen de Forquera a través de sus redes sociales, con el objetivo de ampliar el alcance de la búsqueda y obtener información de la comunidad.
Durante las semanas posteriores a la denuncia, los investigadores siguieron diferentes líneas y reunieron elementos que finalmente permitieron concentrar la atención sobre determinados lugares y personas.
Sin embargo, el caso permaneció sin una respuesta concreta durante casi un mes. La confirmación de la identidad del cuerpo encontrado en Senillosa permitió reconstruir parte de ese período y abrió una nueva etapa dentro de la investigación.
El hallazgo de un cuerpo en un criadero de cerdos de Senillosa
El momento clave de la investigación ocurrió el 3 de agosto, cuando los investigadores encontraron un cadáver dentro de un predio en la ciudad de Senillosa.
El cuerpo estaba desnudo y en avanzado estado de descomposición, una condición que dificultó considerablemente la identificación inmediata. Por ese motivo, los investigadores no pudieron establecer a simple vista si se trataba de la persona que estaban buscando.
La ubicación del cadáver, sumada a otros elementos encontrados en el lugar, generó sospechas entre los investigadores. Entre los objetos secuestrados durante las tareas realizadas en el predio había prendas de vestir que podrían haber pertenecido a Forquera.
Ese dato se convirtió en una de las primeras pistas que permitió vincular el hallazgo con la denuncia por desaparición presentada semanas antes.
Aun así, los investigadores evitaron confirmar la identidad hasta contar con pruebas científicas. El estado del cuerpo hacía imposible establecerla de manera visual y fue necesario avanzar con estudios especializados.
Cómo confirmaron que el cuerpo era de Mario Forquera
La identificación de la víctima requirió un procedimiento dactiloscópico. Debido al avanzado deterioro de los restos, los especialistas debieron realizar estudios para obtener información que permitiera establecer la identidad.
Finalmente, los resultados confirmaron que el cuerpo encontrado en el criadero de cerdos correspondía a Mario Andrés Forquera.
La confirmación representó un punto de inflexión en una investigación que hasta ese momento estaba centrada en establecer el paradero del hombre desaparecido.
Una vez establecida la identidad, la Justicia pudo enfocar las medidas sobre los posibles responsables y avanzar con procedimientos destinados a recolectar nuevas evidencias.
La causa pasó así de una investigación por desaparición a una pesquisa orientada a determinar qué ocurrió con Forquera, cómo murió y quiénes pudieron haber intervenido en el hecho.
La autopsia aportó una pista clave para la investigación
Uno de los elementos centrales de la causa surgió a partir de la autopsia y de los análisis histopatológicos complementarios.
De acuerdo con la información conocida sobre la investigación, esos estudios detectaron elementos compatibles con un acto criminal. Esa conclusión llevó a los investigadores a profundizar determinadas líneas y a poner el foco sobre personas que podrían haber tenido algún tipo de vínculo con el hecho.
La información forense será fundamental para determinar las circunstancias exactas de la muerte. Los investigadores deberán establecer si existió una agresión previa, cómo se produjo el fallecimiento y qué ocurrió posteriormente con el cuerpo.
En este tipo de investigaciones, los estudios científicos pueden resultar determinantes para reconstruir una secuencia de hechos cuando no existen testigos directos o cuando el paso del tiempo dificulta la obtención de pruebas.
Por eso, los resultados de la autopsia constituyen una de las principales piezas de la causa y serán analizados junto con las evidencias obtenidas durante los allanamientos.
Siete allanamientos en Neuquén capital y Senillosa
Tras confirmar la identidad de Forquera, los investigadores avanzaron con nuevas medidas judiciales.
A partir del análisis de comunicaciones telefónicas y registros de cámaras de seguridad, se reunieron elementos que permitieron solicitar una serie de procedimientos simultáneos.
La Justicia autorizó siete allanamientos en distintos domicilios ubicados tanto en Neuquén capital como en Senillosa.
Los operativos fueron realizados por efectivos policiales que buscaban reunir evidencia vinculada con la desaparición y posterior muerte de Forquera. También tenían como objetivo determinar qué personas podrían haber tenido contacto con la víctima durante los días previos a su desaparición.
Durante los procedimientos fueron localizados tres hombres de 38, 39 y 45 años, quienes quedaron demorados y fueron trasladados a la comisaría 11ª.
Los tres quedaron a disposición de la Justicia mientras se analiza la evidencia reunida y se define su situación procesal.
Tres demorados y una investigación que busca reconstruir las últimas horas de Forquera
La presencia de tres personas demoradas constituye uno de los principales avances de la investigación. Sin embargo, será la Justicia la que determine qué grado de responsabilidad tuvo cada una y cuál fue su participación, si la hubiera, en el hecho.
Los investigadores intentan reconstruir las últimas horas de vida de Mario Forquera, una tarea que puede resultar compleja debido al tiempo transcurrido entre la desaparición y el hallazgo del cuerpo.
Para eso se analizarán los registros de cámaras, las comunicaciones telefónicas, los elementos secuestrados durante los allanamientos y los resultados de las pericias realizadas sobre el cadáver.
También será importante determinar el vínculo que existía entre la víctima y las personas demoradas, así como establecer si estuvieron juntas durante las horas previas a la desaparición.
La fiscal María Guadalupe Inaudi deberá evaluar el conjunto de las pruebas antes de avanzar con las imputaciones y determinar los próximos pasos de la causa.
La ropa encontrada en el predio se convirtió en una de las pistas del caso
Uno de los elementos que llamó la atención de los investigadores fue el hallazgo de ropa que podría haber pertenecido a Mario Forquera dentro del predio donde finalmente fueron encontrados sus restos.
Aunque ese elemento no permitió por sí solo confirmar la identidad del cadáver, representó una pista importante para orientar la investigación.
Los investigadores debieron esperar los resultados de los estudios científicos antes de establecer oficialmente que el cuerpo correspondía al hombre que había desaparecido el 5 de julio.
La combinación entre esa evidencia, las tareas de inteligencia, el análisis de cámaras y las comunicaciones permitió avanzar sobre distintas hipótesis.
Ahora, las pericias deberán determinar si los objetos encontrados estuvieron directamente relacionados con el crimen y si pueden aportar información sobre lo sucedido.
Qué falta determinar en el caso de Mario Forquera
La investigación todavía tiene varios interrogantes abiertos.
Uno de los principales objetivos de la Justicia es determinar dónde y cómo murió Forquera. También se busca establecer qué ocurrió entre el momento de su desaparición y el hallazgo de sus restos en Senillosa.
Otro punto central será determinar quiénes estuvieron con él durante ese período y qué recorrido realizó antes de que se perdiera su rastro.
La información obtenida a través de cámaras de seguridad y comunicaciones telefónicas podría ser determinante para establecer movimientos y contactos.
A eso se suman las pericias forenses, que deberán aportar información sobre la causa y las circunstancias de la muerte.
Los tres hombres demorados serán interrogados en el marco de la causa y su situación dependerá de los elementos que los investigadores puedan reunir en las próximas horas.
Un mes de búsqueda terminó con el peor desenlace
La desaparición de Mario Andrés Forquera había puesto en marcha una búsqueda que se extendió durante varias semanas y que incluyó la participación de las fuerzas de seguridad y la colaboración de la comunidad.
La difusión de su fotografía y de sus características físicas buscaba obtener información que permitiera encontrarlo con vida.
El hallazgo de sus restos en un predio de Senillosa modificó por completo el rumbo del caso. Lo que comenzó como una búsqueda por desaparición terminó transformándose en una investigación por una presunta muerte criminal.
Ahora, el desafío para los investigadores consiste en reconstruir cada una de las etapas del caso y determinar quiénes fueron responsables de la muerte.
Mientras los tres hombres permanecen a disposición de la Justicia, las pericias y las declaraciones serán fundamentales para avanzar en la causa.
La investigación continúa abierta y todavía resta establecer con precisión qué ocurrió con Mario Andrés Forquera durante los días posteriores a su desaparición y cómo terminó su cuerpo en el predio donde fue encontrado.