El frente frío, que afectó al noroeste chino desde el pasado domingo, provocó una espectacular y poco usual nevada. Esto convirtió al interminable mar de dunas color ocre en un magnífico escenario de montañas blancas.
El número de turistas con ganas de visitar el lugar aumentó notablemente. Cientos de fotógrafos no dejaron pasar la oportunidad y viajaron hasta el desierto Taklamakán para captar las increíbles imágenes del extraordinario paisaje, las cuales compartieron en redes sociales.
Dicho frente frío comenzó el 28 de noviembre.