Sin embargo, la situación dio un giro cuando la joven dejó en claro que no asistiría sola.
"Yo si no voy con mi mamá, no voy", respondió.
De acuerdo al relato de la familia, Barrelier insistió e intentó convencerla de que no era necesario que estuviera acompañada.
"Pero yo te llevo y te traigo, ¿para qué la vas a molestar a tu mamá?", le habría dicho.
La adolescente se mantuvo firme. Volvió a repetir que solo aceptaría si iba junto a su madre. Entonces ocurrió algo que hoy, a la luz de los hechos, resulta inquietante: la propuesta desapareció de inmediato.
"Cuando ella le dijo nuevamente que iba con su mamá, no la molestó más", recordó la abuela de Agostina.
Las declaraciones alimentaron una sospecha que crece entre familiares y allegados de la víctima. Para ellos, este episodio podría no haber sido un hecho aislado.
Conmovida y visiblemente afectada, la mujer lanzó una frase que resonó con fuerza y que rápidamente generó repercusión.
"Estoy segura de que debe haber más chicas. Más víctimas. Porque este tipo estaba cazando chicas", afirmó.
Los abuelos también rechazaron versiones que indicaban que Melisa, la madre de Agostina, mantenía una relación cercana con Barrelier. Según explicaron, el vínculo era prácticamente inexistente y se limitaba a encuentros ocasionales en una cancha donde coincidían otras familias.
Para los familiares, Agostina habría confiado en el acusado porque lo conocía del entorno y jamás imaginó el desenlace fatal que terminaría costándole la vida.
Mientras la Justicia continúa reconstruyendo los últimos movimientos previos al femicidio, este nuevo testimonio abrió interrogantes inquietantes sobre el comportamiento que habría tenido Barrelier con otras jóvenes antes del crimen.
Por estas horas, el relato de la adolescente de 19 años se convirtió en una de las historias más impactantes surgidas alrededor de una causa que no deja de sumar capítulos escalofriantes y que mantiene a toda una comunidad exigiendo respuestas.