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A su hija se le desgarró la córnea y los médicos de la clínica no querían atenderla porque tenía coronavirus

Mariana Volpi, la mamá de la joven, escribió sobre lo que le ocurrió en su cuenta de Twitter y afirmó "no perdamos la humanidad".
Tras esta amenaza

Tras esta amenaza, otra persona de la clínica salió y le dijo dijo que había un médico que se estaba preparando para atenderla.

Lucía de Armas, una joven estudiante de fotografía que cursaba por segunda vez el coronavirus, vivió una situación humillante cuando la clínica privada de la localidad bonaerense de Bella Vista a la que fue a atenderse por un desgarro en la cornea, se negó a asistirla en un primer momento porque estaba contagiada de Covid-19 y le dijeron que se volviera a su casa.

Su mamá, Mariana Volpi, escribió sobre lo que le ocurrió en su cuenta de Twitter. Allí contó que hace una semana su hija Lucía, de 21 años dio positivo de coronavirus y que al sexto día de aislamiento tuvo un accidente en un ojo. "Se le estalló uno de los lentes de contacto. Se le astilló dentro del ojo y eso le provocó una fisura en la córnea", contó la madre.

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En diálogo con A24, Mariana sostuvo "la idea no era ponernos en víctimas sino mostrar la reacción" y afirmó: "No perdamos la humanidad".

"Lucia hace una semana ya tenia Covid-19 positivo, sin síntomas. Llegamos hasta la clínica, yo fui con el certificado y nos dijeron que nos teníamos que retirar", agregó su mamá. "Yo tengo recursos emocionales, soy abogada y mediadora, trato de que el acceso a los derechos y la justicia se a través del dialogo y no haciendo denuncias", sentenció.

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"Llegamos a la clínica con mi hija muy dolorida por el ojo. Como ella es muy respetuosa de la situación, no quiso entrar a la clínica y se quedó en la puerta. Entré yo, que tenía dos PCR negativos", contó Mariana en A24.

Y continuó su relato: "Me acerqué a la recepcionista y le dije que mi hija era Covid positivo y que tenia que ver un médico de urgencia por el ojo. Ahí comenzó una cadena de desconciertos. La recepcionista se puso muy nerviosa. Se levantó, se fue a consultar a alguien y volvió. Me dijo que no podían atender a mi hija, que volviera a mi casa y que llamará al SAME. Después dijo usted también se tiene que retirar porque es contacto estrecho".

"Si se niegan a atender a mi hija ahora mismo voy a llamar a un escribano para que venga a labrar un acta donde quede constancia que no quisieron atenderla", afirmó Mariana. "La gente cuando se enteró de que mi hija tenía Covid positivo comenzó a gritarme que me vaya. Había tres personas que me gritaban, una señora con el barbijo con la nariz al aire me exigía que me retirara". "No entiende que mi hija tiene un accidente", le gritaba Mariana con indignación a la señora que le reprochaba su presencia en el hospital. "Fue un desastre. Mi hija, que estaba en puerta, me gritaba desde afuera vamos, ma.", agregó indignada.

Tras esta amenaza, otra persona de la clínica salió y le dijo dijo que había un médico que se estaba preparando para atenderla.

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