A raíz de elementos tan simples como el estilo de vida y el espacio del hogar es muy fácil inclinarse por un animal en particular o directamente darse cuenta que la adopción requiere de una cantidad de sacrificio y esfuerzo que quizás por trabajo o múltiples motivos la persona no está dispuesta a hacer.
La educación
Al igual que un bebé, los cachorros necesitan aprender continuamente: desde cómo comer, dónde hacerlo, cómo jugar e incluso a hacer sus necesidades fuera de casa. Inculcar estas enseñanzas requiere por parte del dueño mucho tiempo, dedicación y constancia para lograr que su perro aprenda. Además, cabe destacar que la educación como ocurre con el ser humano es un proceso y cada quien incorpora nuevos conocimientos a su ritmo. En este sentido, es indispensable disponer de paciencia cuando haya destrozos por ejemplo de muebles y saber felicitar con caricias, juegos o comida especial cuando exista un logro por parte del cachorro.
Existen también adiestradores que, si bien conlleva un gasto en el ámbito económico, son profesionales que ayudan y orientan el proceso de aprendizaje. Además, suelen ofrecerle a los dueños diversas herramientas para que sigan enseñando en casa con mayor conocimiento.
Los cuidados
A lo largo de toda la vida del perro es importante llevarlo a la veterinaria para controlar su crecimiento, desparasitarlo, colocarle vacunas, entre otros. Además es muy importante estar atento a los comportamientos del cachorro porque es la única forma de identificar cuando siente dolor o presente síntomas de alguna enfermedad.
Por supuesto que, por sobre los cuidados médicos, es importante habituar al cachorro a los baños, a cortarle las uñas y cepillarle los dientes. Estas son rutinas que muchos dueños eligen hacer en casa mientras que otros optan por los servicios de las veterinarias para mantener la higiene del animal. Y, en el caso de que haya niños en el hogar, evitar que la mascota transporte bacterias o virus.
Comprarle alimento regularmente para cada etapa de su vida, forma parte de los cuidados del perro al igual que su higiene y control de salud. Todos estos elementos significan un gasto económico por lo que se aconseja considerar que un porcentaje del ingreso debe ser destinado para este tipo de necesidades.
Vacaciones con una mascota
Desde el momento en que se adopta un animal no sólo se modifica la cotidianidad y la dinámica del hogar sino también la forma de planificar las vacaciones. Si bien existen múltiples alternativas como dejar al animal bajo el cuidado de algún familiar o en una guardería canina, muchos dueños quieren llevarse a sus compañeros de vida con ellos. De ser así es importante seleccionar medios de transporte y alojamientos que sean “Dog Friendly” o amigos de los perros para que ambos puedan disfrutar del viaje.
En el caso de elegir un destino de aventura o que, por la dinámica del viaje el perro no pueda ir, días antes de la fecha de salida es importante realizar un periodo de adaptación tanto en la guardería o en el hogar de algún familiar o amigo en donde se va a quedar para que el animal sufra lo menos posible y se familiarice con lo que va a ser su nuevo entorno por unos días.