Sin embargo, la empresa demandada rechazó las acusaciones y aseguró que la paciente había sido advertida sobre la prohibición de ingresar con objetos metálicos. Según la defensa, el accidente se produjo porque la mujer ingresó al resonador utilizando tobilleras deportivas con pesas de plomo ocultas debajo de la ropa.
tobillera deportiva
Así es la tobillera deportiva que se pegó en el resonador. (Foto: Mercado Libre)
Durante el proceso judicial, el magistrado analizó distintas pruebas, entre ellas el consentimiento informado firmado antes del estudio y las actuaciones del expediente penal iniciado tras el hecho. Allí quedó documentado que la paciente había sido alertada sobre los riesgos, aunque igualmente ingresó al área del resonador con elementos metálicos.
El juez también consideró que la mujer omitió informar en el formulario médico que llevaba colocadas las tobilleras con pesas de plomo. Para la Justicia, esa conducta fue determinante en el accidente. No obstante, el fallo remarcó que el personal del sanatorio debió haber extremado los controles y advertir la presencia de esos objetos antes de iniciar el estudio.
El juez rechazó aplicar daños punitivos
Finalmente, la sentencia estableció una responsabilidad compartida: el 80% recayó sobre la paciente y el 20% sobre la empresa prestadora y su aseguradora. Además, reconoció que el episodio le generó angustia y padecimientos, aunque descartó la existencia de incapacidad física o psicológica permanente.
La indemnización por daño moral quedó fijada en 200.000 pesos, ajustada al porcentaje de responsabilidad atribuido a la empresa demandada. El juez también rechazó aplicar daños punitivos al considerar que no existió una conducta dolosa ni un desprecio grave hacia los derechos de la paciente.
El fallo dispuso además el pago de intereses desde la fecha del hecho y distribuyó las costas judiciales según el grado de responsabilidad asignado a cada parte. Para el magistrado, el caso refleja tanto la obligación de seguridad que deben garantizar los centros médicos como la importancia de que los pacientes colaboren y respeten las indicaciones en procedimientos de alta complejidad tecnológica.