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Estructura del gasto educativo provincial por fuente de financiamiento. Año 2018. Fuente: Elaboración propia en base a información DNAP, CFI y Presupuesto Abierto/Ministerio de Hacienda de la Nación.
Estructura del gasto educativo provincial por fuente de financiamiento. Año 2018. Fuente: Elaboración propia en base a información DNAP, CFI y Presupuesto Abierto/Ministerio de Hacienda de la Nación.
¿Quién paga la educación?
El financiamiento educativo muestra poderosas asimetrías entre las provincias, ya que aún conservan una fuerte dependencia de las transferencias de la Nación.
Claus señala que "en un extremo, está Santiago del Estero con el 53% del gasto educativo provincial financiado con fondos nacionales”, pese a que en 1992 se transfirió el gasto educativo a los territorios provinciales.
En el gasto educativo de 12 provincias, los fondos nacionales representan entre el 30% y el 40%. El informe detalla que en el extremo opuesto, en sólo 3 de las provincias patagónicas, la participación nacional oscila entre 11% y 15%: Santa cruz, Neuquén y Tierra del Fuego.
La concentración del mayor porcentaje del gasto corriente en el pago de los salarios docentes, da por tierra cualquier posibilidad de iniciativa de las distintas jurisdicciones.
Otro punto importante que se señala en el informe, es que en los últimos años se incumplió la Ley Nacional de Educación que obliga a destinar el 6% del PBI a inversión en el área: En 2017, el gobierno nacional invirtió 161.633 millones de pesos corrientes en educación y las provincias 438.986 millones de pesos corrientes, lo que representó un 5,6% del PBI; una considerable baja en la meta planteada por ley.
Al respecto, Axel Rivas, director de la Escuela de Educación de la Universidad de San Andrés opinó: "Primero hay que garantizar el cumplimiento de la Ley Nacional de Educación que obliga a destinar el 6% del PBI a educación y que no se está cumpliendo; segundo, incrementar la equidad en la inversión educativa frente a las inmensas desigualdades de inversión y capacidad presupuestaria de las provincias".
"Hay que compensar las desigualdades sociales con más inversión en las zonas y escuelas más vulnerables, y por último mejorar la calidad de las políticas educativas para que los recursos tengan sentido e impacto profundo y sustentable", destacó Rivas.