Coronavirus, viruela del mono y hepatitis infantil, fueron tres enfermedades que en el último tiempo reaparecieron para alertar al mundo. Sin embargo, en las últimas horas una nueva versión de la gonorrea generó alarma en la comunidad médica.

Alerta en Austria por un caso de gonorrea extrema.
Coronavirus, viruela del mono y hepatitis infantil, fueron tres enfermedades que en el último tiempo reaparecieron para alertar al mundo. Sin embargo, en las últimas horas una nueva versión de la gonorrea generó alarma en la comunidad médica.
Un estudio publicado en la revista científica Eurosurveillance, da cuenta del caso de un hombre de cincuenta años quien se contagió una cepa de gonorrea extrema tras mantener relaciones sexuales sin protección con una prostituta.
Habitualmente, cuando un paciente contrae gonorrea se le aplica un tratamiento con dos tipos de antibióticos: la ceftriaxona y la azitromicina son frecuentemente utilizados para eliminar los síntomas de la enfermedad.
Sin embargo, el paciente austríaco generó resistencia a los mentados medicamentos como así también a la cefixima, la cefotaxima, la ciprofloxacina y la tetraciclina.
El hombre del que sólo se precisó la edad, se dirigió al urólogo cinco días después de haber tenido relaciones sexuales sin protección, quejándose de dolor al orinar. Le diagnosticaron gonorrea y le recetaron el tratamiento habitual con antibióticos.
No obstante, dos semanas después, a pesar de que sus síntomas habían disminuido considerablemente, una prueba de PCR realizada en la muestra uretral continuó dando positiva.
La gonorrea extrema del hombre resultó estar estrechamente relacionada con una cepa conocida como "WHO Q", que anteriormente se asoció con tres casos en 2018, todos relacionados con el sudeste asiático.
Al paciente se le recetó un tratamiento adicional con amoxicilina y ácido clavulánico durante siete días más. Tras el tiempo establecido, el hombre quedó finalmente libre de gonorrea.
Si bien los casos de gonorrea extrema resistente a los medicamentos aún son relativamente raros, los números están aumentando considerablemente. En febrero se informaron tres casos similares en el Reino Unido.
La gonorrea es causada por la bacteria Neisseria gonorrhoeae y es la segunda infección de transmisión sexual más común en el mundo.
Afecta principalmente a la uretra, el cuello uterino, el recto o la garganta, y tiene síntomas que incluyen dolor al orinar, secreción similar al pus, dolor o hinchazón testicular, aumento de la secreción vaginal y sangrado entre períodos.
Si no se trata adecuadamente, la gonorrea puede causar más complicaciones, como infertilidad, mayor riesgo de contraer SIDA y, potencialmente, puede propagarse a otras partes del cuerpo.