La esquina de Juncal y Uruguay, en el barrio porteño de Recoleta, parece haber retornado a su ritmo habitual este sábado, tras el atentado que sufrió esta semana la vicepresidenta, Cristina Kirchner.

Atentado a Cristina Kirchner. La esquina de Juncal y Uruguay.
La esquina de Juncal y Uruguay, en el barrio porteño de Recoleta, parece haber retornado a su ritmo habitual este sábado, tras el atentado que sufrió esta semana la vicepresidenta, Cristina Kirchner.
En el lugar, donde vive la ex mandataria, se pudo ver hoy temprano agentes de tránsito del Gobierno de la Ciudad y efectivos de la policía Federal apostados en ambas esquinas. Frente a la vivienda, se detectó también movimiento de custodios de la titular del Senado, mientras unas 10 personas se sacaban fotos y dejaban mensajes en el lugar del incidente.
Ayer, la Vicepresidenta salió de su domicilio y saludó a militantes de diversas organizaciones sociales, políticas y estudiantiles que continuaban en la puerta del edificio, en lo que fue su primera aparición pública luego del intento de magnicidio que sufrió anoche.
La exmandataria salió de su casa este viernes pasadas las 16.20, saludó a algunos manifestantes y partió en automóvil sin que se informara cuál sería su destino. Durante la madrugada de ayer, miles de personas se congregaron en el lugar solidarizándose con la la ex mandataria.
La exmandataria salió de su casa este viernes pasadas las 16.20, saludó a algunos manifestantes y partió en automóvil sin que se informara cuál sería su destino. Durante la madrugada de ayer, miles de personas se congregaron en el lugar solidarizándose con la la ex mandataria.
El jueves por la noche, un hombre identificado como Fernando Sabag Montiel fue detenido tras apuntarle con un arma en la cabeza a la vicepresidenta Cristina Kirchner, cuando regresaba a su casa en el barrio porteño de Palermo por la noche.
Según el parte policial al que accedió A24, los manifestantes que estaban en la esquina de Uruguay y Juncal alertaron sobre la presencia de la persona a las fuerzas de seguridad.
En las imágenes que circularon se puede ver como Kirchner baja del auto, se acerca la puerta de su departamento rodeada de su custodia y el hombre estira el brazo para disparar un arma a centímetros de su cara.