Dos míticos bodegones de Palermo cerraron definitivamente sus puertas. La pandemia y la cuarentena destruyeron la economía de “El Rey del Vino” y “El Trapiche”, cuyos números se hicieron insostenibles después de más de dos décadas de trabajar, con el local rebasado de clientes y con lista de espera sobre la calle Paraguay. Así, dieron su último adiós en las redes sociales.
