No solo se trata de un accesorio para completar un look. Algunos consejos para tener en cuenta a la hora de ir a la óptica, sobre todo si se necesita corrección.

No solo se trata de un accesorio para completar un look. Algunos consejos para tener en cuenta a la hora de ir a la óptica, sobre todo si se necesita corrección.
Los lentes de sol son como los fotoprotectores para la piel: solemos usarlos con más frecuencia en verano, pero debemos cuidar nuestra visión todo el año. Es fundamental darles la misma importancia que a los anteojos de receta y no optar por la primera opción que nos parece más “estética”. ¿Cómo elegir lentes de sol perfectos? Hay varios factores a tener en cuenta.
Hacerse un chequeo con un oftalmólogo, conocer los distintos cristales, los tonos y comprarlos en ópticas son solo algunas de las cuestiones que se deben considerar antes de invertir en gafas de sol. A continuación, una serie de recomendaciones para saber cómo elegir lentes de sol perfectos.
Uno de los errores más comunes a la hora de comprar anteojos de sol es elegirlos solamente por su estética, sin tener en cuenta la corrección óptica. Lo ideal es realizar un examen visual para que un oftalmólogo determine si corresponde llevar corrección o si no es necesario.
No. Por más “lindos” que sean, los anteojos que podemos conseguir en un kiosco o en locales de ropa, no están hechos con materiales de calidad. La distorsión que generan esos lentes en la imagen puede generar distintos síntomas, como cansancio visual, mareos, náuseas y cambios en la percepción de los objetos.
Por otro lado, estos lentes de sol no suelen tener filtros UV adecuados, que además de ser la característica principal que deben tener, la falta de los mismos puede generar complicaciones en la visión a largo plazo, como cataratas en edades tempranas y maculopatía.
En cuanto a los cristales, existen dos tipos: orgánicos (acrílico) y minerales (vidrio). Los primeros son más difíciles de romper, pero se suelen rayar con mayor facilidad, mientras que los de vidrio, todo lo contrario. De todas maneras, no hay grandes diferencias de calidad entre uno y otro.
A su vez, los cristales pueden tener distintas formas (rectos y envolventes). Esta es una cuestión de diseño y gusto personal, sin embargo, es posible que quienes tienen corrección óptica sientan más comodidad con cristales rectos, ya que los envolventes pueden generar un efecto de distorsión.
Cada vez hay más modelos para elegir y de distintos colores, pero no todos cumplen la función de los lentes de sol, que deben detener las 3/4 partes de la luz solar visible, por lo tanto, tienen que ser oscuros.
Una técnica sencilla para comprobar que los lentes elegidos son de buena calidad es pararse a 60 cm de un espejo. Si fueran realmente oscuros, no llegaríamos a ver nuestros ojos.
Para muchas personas el factor “estético” es el más importante y pueden estar horas frente al espejo eligiendo los lentes de sol indicados. Si bien es fundamental que nos sintamos cómodos con los anteojos que vamos a usar quizás durante años, los puntos mencionados anteriormente no deben ser olvidados.
La clave es seleccionar una serie de marcos y elegir el que más nos guste, más allá de la forma de la cara y de los anteojos en sí. Un consejo que puede servir a quienes están pendientes de las últimas tendencias, pero no quieren renovar los anteojos muy seguido, es optar por modelos más clásicos.
En algunas ópticas ofrecen ciertas guías informativas para dar con los marcos que mejor se adaptan a nuestro formato de cara. Por lo general, establecen seis tipos generales: