Los hermanos Martín y Christian Lanatta y Víctor Schillacci fueron condenados por balear a dos gendarmes durante la recordada fuga del penal de General Alvear, a principios de 2016. Martín Lanatta recibió 10 años por “atentado y resistencia a la autoridad agravado por el uso de armas de fuego”, mientras que su hermano Christian y Schillaci recibieron 8 años.
