En palabras del propio Bragagnolo, ese diario aseguraba que "Matías se merecía morir porque tenía a todos mis amigos que eran asesinos de la Armada Argentina. Lo dijeron en otras palabras, pero esa era la síntesis".
En ese sentido, el padre de Matías aseguró que decidió mantener el encuentro que había sido solicitado por el Ejecutivo y que finalmente se vio cara a cara con Néstor Kirchner.
"Salió Néstor y me preguntó qué podía hacer por mi. Le dije: 'Nada, porque ustedes no resucitan gente'. Me di media vuelta y me fui" "Salió Néstor y me preguntó qué podía hacer por mi. Le dije: 'Nada, porque ustedes no resucitan gente'. Me di media vuelta y me fui"
En tanto, al recordar las duras apreciaciones sobre la muerte de su hijo, Bragagnolo afirmó que habían surgido como consecuencia de su amistad con Blumberg.
" El hijo de Blumberg era el novio de la hija de un íntimo amigo mio y fue él quien me contó que lo habían secuestrado. Cuando estábamos reunidos, recibe un llamado de Carlos que le pide que lo acompañe a reconocer un cadaver, que era finalmente el hijo", narró.
Posteriormente, se encontraron durante el sepelio del mismo amigo que los unió y Blumberg le pidió que volvieran a encontrarse. Sin embargo, Bragagnolo arribó para avisarle que ese "desayuno" se cancelaba por el asesinato de Matías.
"Él decide acompañarme a la comisaría y el comisario me dice 'los chicos no tuvieron nada que ver'. En el momento que te pasa esto estás tan conmocionado que no entendés nada, pero Blumberg no le creyó y llamamos a los medios", resumió y aclaró que la idea de "muerte súbita" (esgrimida por los homicidas) perdió sustento para él cuando "un perito me dijo que fue ahorcado".