La familia, oriunda de Venado Tuerto, provincia de Santa Fe, había logrado juntar los $32 millones que el pequeño precisaba para poder llevar a cabo un tratamiento de inmunoterapia monoclonal.
La detección de su problema de salud ocurrió en febrero de 2020. Después de varios chequeos clínicos y estudios médicos realizados en el Sanatorio del Niño, en Rosario, a Valentino le detectaron un tumor en la glándula suprarrenal. Se trataba concretamente de un neuroblastoma grado cuatro ubicado en el área del riñón izquierdo.
Tras las sesiones de quimioterapia su cuerpo comenzó a reaccionar bien y la metástasis que había tenido en su cuerpo había desaparecido. Sólo quedaban rastros en su médula ósea, que seguía tomada en un cinco por ciento.
El 21 de julio de aquel año, el niño fue ingresado a cirugía: los médicos buscaban extirparle el tumor. “En esa operación, perdió el riñón, no había manera de salvarlo”, contó por aquel entonces Mariano, su padre, a TN.
Valentino pasó tres días en terapia intensiva. Y, una vez que recibió el alta, debió continuar con la quimioterapia para ver si se podía limpiar su médula.
“El protocolo indicaba que debía hacer un autotrasplante, pero él no estaba calificado porque aún tenía células del neuroblastoma dentro de la médula”, agregó el papá. El método alternativo que la familia conocía debía ser tratado en España.
El 16 de septiembre de 2021, en la cuenta de Instagram que sus padres crearon para recaudar los $32 millones necesarios para viajar, publicaron una foto de Valentino en donde expresaron: “Su médula ósea está 100% libre de enfermedad y el resto se detecta con menor intensidad”.
Tras un nuevo diagnóstico adverso, y luego de afrontar durante un año el tratamiento en Barcelona, la familia de Valentino confirmó su muerte.