Guastini tenía una pena en suspenso por tráfico de divisas y lavado de dinero, y operaba en una financiera de la calle Florida al 500. Según la causa judicial, tenía "mulas" para entrar y sacar del país sumas millonarias.
Amante de las armas y de los autos blindados, habría quedado con una deuda con sus asesinos. Apareció al lado de su Audi A4 en marcha y con tres balazos en la puerta y la ventanilla del lado del conductor. Tenía encima una Glock 40.
Los testigos dijeron que los asesinos esperaron en moto el paso de Guastini para ejecutarlo: "Cuando llegó a la esquina, uno de los sicarios se acercó al auto, disparó, se subió a la moto y huyó con el cómplice", dijo a Télam una fuente judicial.
Fuentes judiciales hablaron de su relación con barrabravas, con financieras y con sectores de la política. Él mismo había declarado que su ex socio desaparecido, Díaz, tenía vínculos, negocios y algunas deudas con barras de Lanús, Quilmes, Boca e Independiente.
Guastini y Díaz a su vez eran amigos y socios en algunos negocios de Luciano Viale, hijo del espía Pedro "Lauchón" Viale, un ex agente de la SIDE muerto de 11 balazos en un operativo policial en 2013.
El caso es investigado por el fiscal Martín Conde, de la UFI 3 de Quilmes.