Monos viviendo en cubículos de apenas un metro cúbico y retenidos por el cuello para ser objeto de experimentos. Gatos con las patas al desnudo para dejar vía libre a jeringuillas e inyecciones. Perros descansando exhaustos en jaulas llenas de sangre. Estas son algunas de las duras imágenes que han revelado los activistas de Soko Tierschutz y Cruelty Free International sobre la realidad que se vive en un laboratorio que experimenta con animales en Alemania.
