la-brecha-de-genero-foto-edil-uba-economicas-LX3LOZ5WDJDXJEHHEIJ2JI7KJI.avif
Aunque los hombres representan el 54% del empleo asalariado total, las mujeres enfrentan mayores dificultades para acceder a empleos formales, lo que las deja en una situación de mayor vulnerabilidad.
Por otro lado, los jóvenes son el grupo más afectado por la informalidad. En el primer trimestre de 2024, casi el 58% de los trabajadores menores de 30 años se encontraba trabajando sin registrarse en la seguridad social.
Baja calidad del empleo entre los jóvenes
Esto equivale a que seis de cada diez jóvenes asalariados no tienen acceso a derechos laborales básicos, lo que perpetúa una situación de inestabilidad y baja calidad de empleo en el país.
La informalidad no solo afecta la estabilidad laboral, sino también las condiciones de vida de los trabajadores. Un estudio de la consultora Invecq muestra que en el primer trimestre de 2024, el 66,3% de los trabajadores no registrados se encontraba por debajo de la línea de la pobreza y el 23,9% se encontraba en la indigencia.
En contraste, el 29,5% de los trabajadores formales era pobre, y menos del 5% estaba en la indigencia. Además, un informe de Fundar destaca que los trabajadores formales ganan un 45,6% más que sus contrapartes informales.