Una valiosa recompensa
Además del auto, los dueños de La Italiana también sorprendieron a Rubiolo al poner su nombre en un área de la empresa.
“A esto nunca he pensado llegar. Me han apoyado en las malas como en las buenas, hemos pasado juntos los mismos problemas. Tanto así como ahora está el progreso, hemos tenido momentos difíciles”, relató este hombre que vive en la el departamento de Las Higueras, localidad cercana a Río Cuarto.
Y concluyó: “Es muy difícil decirlo, no sé si me lo merezco o no, pero ellos han tomado esta decisión. Yo he vivido dentro de la empresa, he trabajado día y noche, si había que venir, venía. Un poco la siento mía, me cuesta irme”.