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El comandante general y jefe del Cuerpo 1 de La Boca, Marcelo Medina.
Marcelo cuenta que una vez fuera del boliche, se colocó su equipo y entró de nuevo. “Fue ver esa imagen, que te mata. Intenté cumplir con todos los protocolos que había aprendido toda mi vida y a buscar signos de vida”, detalla. “Empecé a cargar gente y llevarla a la puerta para que los reciba otro bombero o un policía”. Tras el hecho, Marcelo estuvo cinco años sin hablar de lo que había visto esa noche. “Con mi familia sí, muy por abajo. Fue muy difícil”, recalca.
Según explica, en ese momento desde su cuerpo de bomberos no tenían noción de los efectos post traumáticos de estos hechos. “Estábamos en una intervención y después cada uno se las rebuscaba como podía. A mí, lo de Cromañón me llevó a alejarme de mis afectos, de mi familia y de las personas que realmente me importaban. Ahora, tenemos un equipo que maneja grupos de primeros auxilios emocionales. Trabajan con nosotros y con la gente víctima de emergencias. Nos ayuda mucho para poder ir largando lo que tenemos dentro”, asegura.
Bomberos voluntarios: Superar Iron Mountain
En la mañana del 5 de febrero de 2014 se produjo un incendio en el depósito de la firma Iron Mountain, ubicada en la calle Azara 1245 en el barrio de Barracas. La propagación del fuego provocó que las columnas metálicas que sostenían el techo del lugar comenzaran a ceder ante la alta temperatura y derrumbara la pared ubicada en la calle Jovellanos.
Santiago Markin tiene 38 años y 16 de experiencia como bombero. En declaraciones a A24.com, cuenta cómo vivió ese día como voluntario del Cuerpo 1 de La Boca. “Arrancamos la mañana como cualquier otro día y de repente salta un aviso de fuego en un depósito por Barracas, que en esa zona es común que pasen. Yo estaba haciendo un curso y, cuando llego al cuartel, me entero que en ese momento se cae una pared del lugar. Salimos con la unidad y un compañero médico directo al derrumbe”, recuerda.
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A la derecha, el bombero voluntario Santiago Markin junto a un compañero.
La escena con la que se encontró cuando llegó fue demoledora. “Ver a compañeros y conocidos en esa situación… bajo los escombros… fue un momento duro. Además tuvimos que trabajar en el rescate con toda la estructura inestable. A medida que seguíamos, se caía el resto de las paredes. Era un caos generalizado. Estuvimos 20 días así. Era estar en el mismo lugar tirando agua para apagar el fuego. Fueron 20 días de pensar lo que había pasado”, explica.
Ese día, como consecuencia del incendio fallecieron los bomberos voluntarios Sebastián Ezequiel Campos y Facundo Ricardo Ambrosi, del cuartel Vuelta de Rocha, y Juan Matías Monticelli, del Cuartel I de Bomberos de la Policía Federal. Además perdieron la vida efectivos policiales y trabajadores de Defensa Civil.
Entre las víctimas, Santiago tenía conocidos. Uno de ellos era compañero de su trabajo, fuera del cuartel. “En nuestra jurisdicción responden tres cuarteles, nos cruzábamos y nos conocíamos todos”, agrega, y recalca: “Emocionalmente se complica seguir después de que pasan este tipo de cosas”. Y sobre cómo recuerda hoy a las víctimas, afirma: “Los chicos nuevos preguntan y este tipo de cosas se cuenta con orgullo porque fueron compañeros que cayeron en acto de servicio”.
El recuerdo de los bomberitos de Puerto Madryn
La ciudad de Puerto Madryn, provincia de Chubut, vivió una de sus peores tragedias el 21 de enero de 1994. Ese día, 25 bomberos se acercaron en tres móviles a apagar un incendio en un campo lindante con la ruta 3, a 15 kilómetros de la rotonda de acceso sur. Con un equipo de protección precario, caminaron en dirección al fuego. Cerca de las 17 de ese día, la velocidad del viento avivó las llamas y los presentes quedaron atrapados.
El incendio se cobró la vida de la totalidad de las dotaciones que actuaban en el lugar. Debido a la poca regulación de la época, once de los que trabajaban allí eran menores de edad y soñaban con ser bomberos. El más chico tenía 9 años. Pese a los esfuerzos de rescate, el incendio tardó 40 horas en ser extinguido y los cuerpos fueron encontrados a la mañana siguiente.
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Los bomberos de Puerto Madryn hoy.
“Siempre están en la memoria de todos”, dice Marcelo Do Pazo, jefe del cuerpo de la Asociación Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn. "Esta tragedia sucedió con menores incluidos porque no se respetaron las reglamentaciones. Las técnicas en ese momento eran muy rudimentarias y a pulmón, con una capacitación muy escueta”, sostiene, y agrega que con los años las formas de trabajo "fueron evolucionando tras la tragedia".
Este miércoles, los bomberos voluntarios de Puerto Madryn recordarán a las víctimas en el cuartel con una formación reducida, debido a la pandemia. Izarán la bandera y harán un minuto de silencio, mientras sonará una sirena que se escuchará en toda la ciudad.
Por qué cada 2 de junio es el Día Nacional del Bombero Voluntario
A raíz de un incendio en 1883 sobre la ribera del Riachuelo un grupo de vecinos convocó una reunión para organizarse. Fue el domingo 2 de junio de 1884. Ese día, aprobaron las bases para la "Asociación Italiana de Bomberos Voluntarios de La Boca". Fue la primera de este tipo en el país.