Tras la muerte del Papa Francisco el 21 de abril, la Iglesia Católica entra en un periodo de sede vacante.
El sucesor del Papa Francisco será elegido en el cónclave que comenzará el próximo 7 de mayo en la Capilla Sixtina, en medio de tensiones y especulaciones.
Tras la muerte del Papa Francisco el 21 de abril, la Iglesia Católica entra en un periodo de sede vacante.
El cónclave para elegir al nuevo pontífice comenzará el 7 de mayo en la Capilla Sixtina, con la participación de 133 cardenales electores. Durante este tiempo, se celebran misas en honor al difunto papa y los cardenales se reúnen en congregaciones generales para discutir los desafíos actuales de la Iglesia.
El proceso sigue las normas establecidas por Juan Pablo II y Benedicto XVI, asegurando una elección justa y respetuosa.
A diferencia de cónclaves anteriores, donde había favoritos claramente definidos, este proceso se presenta mucho más abierto. Buena parte de los cardenales electores son jóvenes, provenientes de África, Asia y América Latina, y muchos de ellos participarán por primera vez de este tipo de elección.
A diferencia de cónclaves anteriores, donde había favoritos claramente definidos, este proceso se presenta mucho más abierto. Buena parte de los cardenales electores son jóvenes, provenientes de África, Asia y América Latina, y muchos de ellos participarán por primera vez de este tipo de elección.
“Creo que si Francisco fue el papa de las sorpresas, este cónclave también lo será”, declaró el cardenal español José Cobo. Las diferencias internas dentro del Vaticano también se harán sentir. Las tensiones entre sectores progresistas y conservadores podrían ralentizar la elección, que se llevará a cabo en la Capilla Sixtina bajo los frescos de Miguel Ángel.
En el universo vaticano circulan muchos nombres, pero algunos se repiten con mayor fuerza:
Las casas de apuestas ya se activaron. La británica William Hill posiciona a Parolin y Tagle como los principales contendientes, aunque en un cónclave nada está definido hasta el momento de la fumata blanca.