Y detalló: "Le dije que tenía un paciente con dolor de pecho y empezó a gritarme. Cuando seguí mi camino, escuche que dijo 'a ésta la llevo presa'. Al volver con el internado, en código rojo, para hacerle un estudio me agarró de atrás. Le sacó las esposas al detenido para ponérmelas a mí".
"El detenido no se fue porque no quiso", expresó indignada la enfermera, más temprano en comunicación con BDA. Y agregó: "Le pedí que me dejara atender al paciente, que no me iba a escapar. La directora del hospital vio cómo me llevó arrastrada. También pidió más esposas a los policías que trabajan en el el centro de salud porque una compañera estaba filmando. Quería llevarla detenida".